miércoles, 29 de julio de 2015

RESPUESTA A "EL PAÍS"

El 23 de julio de 2015 el diario "El País" publicó un artículo en su sección de BUENA VIDA (versión impresa y digital) sobre la electroestimulación integral titulado: "¿Ponerse en forma con electricidad? Mitos y verdades de la electroestimulación, el último atajo para perder peso". Un artículo bajo mi punto de vista muy sesgado y que bajo mi criterio merecía una respuesta.

Como soy incapaz de responder con los poco más de mil caracteres que me permite su página en la sección de comentarios, he decidido hacerlo directamente en mi Blog.

Vaya por delante el respeto no solo hacia los profesionales nombrados en dicho artículo, sino también a la persona que lo ha escrito.

Podéis leer dicho artículo AQUÍ.

Un saludo a todos.
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Sin duda, en este artículo se están mezclando aspectos puramente de marketing y comerciales con detalles científicos sesgados y parciales.

Expongo de antemano que todos y cada uno de los profesionales nombrados en el artículo me merecen máxima credibilidad teniendo de algunos de ellos intachables referencias y a otros conociéndolos personalmente. Por lo que achaco una cierta parcialidad al artículo publicado. De hecho si tuviera oportunidad de debatir personalmente con alguno de ellos, sin duda encontraríamos puntos concluyentes.

Cierto es que el marketing de algunas marcas y franquicias promete “milagros” que evidentemente a los ojos del profesional no se sostienen. Pero cierto es también que bajo nuestra experiencia clínica (empleamos el sistema de EMS Integral desde hace dos años), no solo es un estupendo elemento de apoyo en programas postoperatorios sino que ha pasado a representar el punto de partida para muchos clientes y pacientes que han comenzado a practicar gracias a este sistema un poco más de ejercicio físico “convencional”. No olvidemos que el sector fitness pierde cada año a más de 40% de sus clientes (datos de IHRSA), por falta de adherencia a los programas de ejercicio sin ofrecer a la población sedentaria ninguna alternativa que les convenza para incluir la actividad física en sus vidas.

Dicho esto, es importante destacar que las reglas fisiológicas y los estudios que dieron validez y consistencia a la EMS local, son igualmente válidas para la EMS Integral, la única diferencia estriba en el número de músculos implicados. De cualquier forma, su eficacia y más allá, su seguridad no dependen tanto de la máquina empleada sino del profesional que la opere y su formación al respecto.

Con respecto al enunciado “Su inocuidad en tela de juicio”, se nombra al Dr. Nicola Maffiuletti, profesional con gran presencia en las redes y co-autor en diversos estudios relacionados con la electroestimulación. El mismo que en muchos estudios y artículos científicos nombra también las “bondades” de la electroestimulación para mejorar el rendimiento, por ejemplo: “Effects of Electromyostimulation Training and Volleyball Practice on Jumping Ability. (MALATESTA, DAVIDE; CATTANEO, FABIO; DUGNANI, SERGIO; MAFFIULETTI, NICOLA A.)”, por lo que citar una afirmación que hizo el Dr. Maffiuletti : "El beneficio que aporta la electroestimulación con chaleco no compensa los riesgos que presenta", durante la IV NSCA International Conference 2014 de Murcia, es absolutamente sesgado pues durante este mismo evento dejó claro que: “es precisamente cuando el profesional no formado emplea altas frecuencias de estímulo cuando el sistema de EMS Integral comporta un peligro”. Nuevamente, vemos que la formación es determinante, como determinante es informar NO solo con una parte de la información. De cualquier forma, otros profesionales de gran renombre como el Dr. Ángel Gutierrez Doctor en medicina, Especialista en Medicina del Deporte y profesor de Fisiología en la UGR avalan el sistema por su gran aplicación en la búsqueda del consumo de oxígeno post ejercicio o EPOC por sus siglas en inglés (Post Exercise Oxygen Consumption), demostrando continuamente su efectividad en este campo. También en los aumentos de testosterona, IGF-1 o disminución del colesterol. Yo mismo empleo la EMS Integral con gran efectividad en el entorno clínico y tras más de 3000 sesiones el ratio de incidencias ha sido CERO.

Entre las contraindicaciones mencionadas, nada nuevo bajo el Sol: “pocos son los clientes que son informados de estas limitaciones antes de comenzar”, como pocos son los que son informados cuando se apuntan a clases de Crossfit o Spinning o sencillamente cuando -bajo su libre albedrío- se inscriben a una media maratón, una maratón o un Ironman, actividades todas ellas con un potencial dañino infinitamente mayor, generando hipertrofias ventriculares izquierdas, elevando los niveles de CPK’s a valores extremos y causando estadísticamente más casos de rabdomiliosis que todas las franquicias de EMS juntas. Es importante que hagamos un ejercicio de rigor científico y que no cometamos el fallo de alarmar ni demonizar una herramienta que como poco está promoviendo que muchos sedentarios se sientan en mejor estado físico, por lo menos como para salir a caminar e incluirse en el grupo de “practicantes de actividad física”. No olvidemos tampoco que el sector fitness ofrece mil alternativas para el deportista, pero pocas, por no decir ninguna, para esas personas sedentarias poco amantes del sudor a las que es difícil sacar del sofá.

Según Maffiuletti: “Si la dosis es insuficiente, la mejora que se le supone respecto al ejercicio convencional es inexistente por lo que quedarte en casa aporta beneficios similares a precios más económicos, si el estímulo llega sobrepasado a demasiados músculos puede originar lesiones y dolor y, en el peor de los casos, rabdomiólisis”. Absolutamente cierto, al igual que ocurre en una sesión de ciclo Indro o de aerobic de alto impacto. No obstante no conozco ningún caso registrado de rabdomiliosis por el uso de la EMS Integral, si en cambio en muchas otras actividades. Dicho esto, mencionar que a nivel clínico se están concluyendo estudios pormenorizados -como el que yo he coordinado-, con el fin de crear un decálogo de “buena praxis” en el uso de la EMS Integral pues como todo nuevo sistema, este necesita también de una madurez para consolidarse bien en un ámbito terapéutico o bien en un ámbito deportivo.

Además, esta práctica también libera una gran cantidad de potasio con el consiguiente riesgo de arritmias y fallo cardíaco”, desconozco las fuentes en las que se basa esta afirmación. Si conozco sin embargo los resultados de las casi 70 sesiones realizadas para la realización del estudio mencionado y que humildemente he coordinado y en donde los valores de potasio se han mantenido absolutamente estables. Sea como fuere, también en actividades de media y larga distancia la liberación de potasio e incluso de hemoglobina en la orina es común (que no sana), y es de hecho cuando se asocia el calor ambiental con las pruebas de resistencia cuando la rabdomiólisis e insuficiencia renal están a la vuelta de la esquina (Thomas y Motley. 1984), (Knochel, 1982), (Hassanein et al., 1991), pero a estas alturas a nadie se le ocurre demonizar la práctica del running.

Por todo ello, la afirmación del Dr. Isidro Prieto del Portillo: “No es una banalidad y, por tanto, no podemos contemplar como inocua una actividad que puede no serlo”, me parece acertada y cabal en tanto en cuanto NINGUNA actividad física de una cierta intensidad (si no existe un cierto estrés no existe adaptación alguna) es inocua. Por ello es necesario que los profesionales que empleen la EMS Integral dispongan de la suficiente formación como para no añadir mas riesgo que beneficio.

Según Eduardo Burdiel, entrenador del Club de Campo de Madrid: “una práctica extendida en las sesiones de prueba de electroestimulación con chaleco es provocar unas agujetas importantes para demostrar su eficacia”, de nuevo la palabra mágica: FORMACIÓN. Cierto es que el sector del fitness tiene un gran problema con ello, y desgraciadamente esa afirmación es más que cierta, pero cualquier profesional formado sabe que la relación entre agujetas y resultados no va de la mano. “Ni siquiera haciendo CrossFit (entrenamiento de alta intensidad) se han detallado valores tan altos de daño muscular”, esto no es cierto: el Dr. Eric Robertson, profesor asistente de terapia física en la Universidad de Regis, ha mencionado en varios artículos y diversos estudios la presencia de mioglobina en sangre tras una sesión de Crossfit y el tremendo daño muscular producido, de hecho es muy famoso el artículo publicado por dicho profesor en el Huffington Post, donde mencionaba asimismo que: “Un estudio encontró que la incidencia anual global de lesiones entre los atletas y las personas que hacen ejercicio es de 0.06 por ciento, que es excepcionalmente bajo. Este porcentaje es mucho más alto para CrossFit, ya que la rutina de ejercicios parece ser singularmente propensa a causar daño muscular, un hecho que el fundador de CrossFit Greg Glassman admite abiertamente”. Asimismo un estudio supervisado por el American College of Sports Medicine ( ACSM) determinó una tasa de lesiones de 16 por cada 100 participantes lo que es extremadamente alto. Para los que deseen consultar dicho estudio: http://es.scribd.com/doc/208739450/CF-injury

En referencia a los valores de CPK, cuando se cita: “En entrenamientos con chaleco se han hecho estudios que prueban que las cifras pueden alcanzar hasta 280.000 en futbolistas de élite”, supongo que se refiere al “estudio” de Clin J Sport Med 2014;0:1–3, y que tantas vueltas ha dado en las redes. Lo cierto es que NO se trata de un estudio sino de un artículo de revisión de Margaret E. Ciccolella, Brian Moore, J. Mark VanNess, James Wyant, titulado: “Exertional Rhabdomyolysis and the Law: A Brief Review”, y en el mismo NO se detallan tiempos de exposición, grupo de estudio, ni tampoco intensidades, con lo que no deja de ser una exposición de “un caso” clínico sin otra capacidad de réplica que “si te excedes, te dañas”, igual que con cualquier actividad física.

Si existen multitud de estudios  como el de Kaymaz, D, Ergün P, Demirci E, Demir N. “Comparison of the effects of neuromuscular electrical stimulation and endurance training in patients with severe chronic obstructive pulmonary disease”. Tuberk Toraks, 2015;63 (1):1-7, en donde protocolo de EMS Integral comparando sus efectos con los obtenidos con un programa de resistencia aeróbica , en un grupo de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Los resultados mostraron que con ambos protocolos se obtuvieron mejoras significativas en capacidad de resistencia, calidad de vida, depresión y/o ansiedad, masa libre de grasa e índice de masa corporal, sin diferencias significativas entre tratamientos. En resumen, la NMES se ofrece como alternativa eficaz en la estrategia de tratamiento para la función muscular periférica en pacientes con severa COPD. (D.FRANCISCO JAVIER REINA DE SANTOS. Departamento de Salud y Rendimiento Humano de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID).

Otros estudios como el del Dr. Y. Kotz en el año 1977 habla sobre los cambios que la electroestimulación generaba en el trofismo del músculo. También el Dr. Ikal (en Sport Science and Sport Medicine) en 1967 y el Dr. Bigland-Ritchie (en Clínica y Medicina Molecular) en 1978, entre otros corroboraron su utilización en procesos sarcopénicos con la consiguiente pérdida de unidades motoras. Cierto es que el impulso de contracción es "al revés" que de forma voluntaria: esto es: motoneurona-nervio motor-fibra muscular, pero la misma contracción del músculo (y es que el trajecito LO ÚNICO que hace es contraer músculos, nada más y nada menos), genera cambios NO a nivel de SNC sino a nivel localizado como mecanismo de adaptación independiente. Y esto es importante teniendo en cuenta que la hipodinámia (esa curiosa costumbre de no pegar ni sello) trae consecuencia somáticas precisamente por no contraer los músculos: pérdida de fibras colágenas en el epineuro, pérdida de células de Schwann y de oligondendrocitos ambas "fabrican" la mielina) por todo ello, desde mi punto de vista el SÓLO hecho de poder hacer que los músculos de un paciente o cliente sedentario e hipodinámico se contraigan ya me da una ventaja para -más tarde- lanzarme hacia otros objetivos.

Por otra parte, si repasamos la fisiología básica y dejando a un lado el sistema nervioso, observaremos que cualquier contracción genera un estímulo de la glándula adrenal con la consiguiente liberación de adrenalina y estimula al hígado a la liberación de glucosa. Por supuesto, si nos guiamos por lo que nos explica (por ejemplo) el Dr. Juan Azael Herrero, (un profesional que me merece la máxima credibilidad), profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid y director del Centro de Investigación en Discapacidad Física de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos (ASPAYM) de Castilla, veremos que según el, la EEM mejora la función motora MENOS que el ejercicio voluntario a SUFICIENTE intensidad (sin estrés NO hay adaptación). Esto es indiscutible, pero…, y que hago con el paciente o cliente que sencillamente NO puede moverse o al que no puedo someterle a SUFICIENTE intensidad???? Lo mando a caminar y volvemos a 1970?

Si seguimos repasando la bibliografía científica (no solo la del Dr. Maffiuletti o la que nombra la rabdomiliosis), y volvemos al estupendo trabajo de revisión de J. REINA DE SANTOS leemos cosas como esta:

El ejercicio es de gran eficacia en el control de la glucemia en diabéticos tipo 2, siendo por tanto recomendado como una opción más. El objetivo de un estudio de 2015 (Van Buuren F, Horstkotte D, Mellwig KP, Fründ A, Vlachojannis M, Bogunovic N, Dimitriadis Z, Vortherms J, Humphrey R, Niebauer J. “Electrical Myostimulation (EMS) Improves Glucose Metabolism and Oxygen Uptake in Type 2 Diabetes Mellitus Patients-Results from the EMS Study”. Diabetes Technol Ther. 2015) fue investigar los efectos de la EMS en diabéticos tipo 2 sobre el metabolismo de la glucosa, composición corporal y rendimiento en ejercicio. Los pacientes recibieron EMS durante 10 semanas, 2 sesiones/semana, durante 20 min/sesión. Los resultados mostraron un aumento significativo del VO2 en el umbral aeróbico, así como en la máxima capacidad de trabajo. Hubo una tendencia que no alcanzó nivel de significación estadística (p=0,059) en el valor del VO2 pico. Los niveles de glucemia basal descendieron significativamente, así como los valores de hemoglobina glicosilada.

En otro estudio de 2013: (Wolfgang Kemmler and Simon von Stengel. Whole-body electromyostimulation as a means to impact muscle mass and abdominal body fat in lean, sedentary, older female adults: subanalysis of the TEST-III trial. 2013; 8: 1353–1364), se utilizó EMS con personas mayores (alrededor de 70 años) en riesgo de padecer sarcopenia (déficit de masa muscular) y con obesidad abdominal. Participaron 46 personas y el protocolo duró un año. 23 personas (grupo EMS) realizaron un entrenamiento con electroestimulación 3 veces cada dos semanas (6 entrenamientos al mes) con la máquina Miha Bodytec; y las otras 23 personas (grupo control) algunas semanas realizaron ejercicio de baja intensidad sin electroestimulación Los resultados fueron los siguientes:

• Descenso de la masa muscular en el grupo control y un pequeño incremento en
el grupo EMS.
• Aumento de masa grasa abdominal en el grupo de control y un pequeño
descenso en el grupo EMS.
• Aumento del perímetro de la cintura en el grupo de control y descenso en el
grupo EMS.
• Aumento significativo de la fuerza isométrica máxima de los extensores de
rodilla en el grupo EMS y pequeño aumento en el grupo de control.

Por lo que realizar 20 minutos de entrenamiento con EMS 3 veces cada dos semanas durante un año puede ser eficaz para no perder masa muscular, aumentar la fuerza del tren inferior y disminuir algo el porcentaje graso. Además, la electroestimulación puede ser un buen complemento de entrenamiento para prevenir la sarcopenia y disminuir el porcentaje graso en personas mayores.

Como vemos, la afirmación del Dr. Maffiuletti: “La ciencia no se ha pronunciado aún sobre sus supuestas ventajas. No hay evidencia científica de que la electroestimulación sea mejor opción que el ejercicio convencional para lograr adaptaciones metabólicas o musculares, excepto en personas con movilidad muy reducida como pacientes de cuidados intensivos de larga duración o con enfermedades pulmonares obstructivas crónicas”. Y de hecho el propio título empleado en este artículo: “Sus beneficios, también en entredicho”, son mucho más que discutibles habida cuenta de la enorme cantidad de estudios realizados hasta la fecha.

Si hablamos de perímetros corporales este estudio: (Kemmler, Wolfgang; Schliffka, Rebecca; Mayhew, Jerry L; von Stengel, Simon. Effects of Whole-Body Electromyostimulation on Resting Metabolic Rate, Body Composition, and Maximum Strength in Postmenopausal Women: the Training and ElectroStimulation Trial. Journal of Strength & Conditioning Researchy. 2010; 24,(7):1880-1887), nos dice lo siguiente: Añadir la electroestimulación durante 14 semanas como complemento de entrenamiento una vez cada cuatro días a mujeres postmenopáusicas y físicamente activas podría ser eficaz para que la suma de 11 pliegues cutáneos disminuya y para reducir el perímetro de cintura y cadera. Sin embargo, las mujeres que no añadieron la electroestimulación en sus entrenamientos no obtuvieron estos cambios. Destacar que no se siguió ningún tipo de dieta. Por lo que utilizar únicamente la electroestimulación como método de entrenamiento dos días a la semana durante tres semanas en mujeres inactivas podría ser eficaz para la reducción del porcentaje de grasa corporal y perímetros de cintura, abdominal medio, cadera y muslo. (D.FRANCISCO JAVIER REINA DE SANTOS).

Como vemos, el manejo de estudios puede ser muy parcial, máxime cuando se documenta SOLO una parte de la información y cuando esta, es transmitida ÚNICAMENTE desde el aspecto negativo, nos apartamos de la ciencia y entramos en el campo del sensacionalismo.

Por otra parte, algunas afirmaciones como el “puede”, “podría”…, escapan de todo rigor científico y es por ello que opinar cuando no se tiene gran parte de la información no solo es parcial, sino que convierte al entrevistado en un simple opinador (que no por ello mal profesional), pero estas cosas dan pie al alarmismo y no suman porque en última instancia es el propio lector el que, sin oportunidad para documentarse e informarse, (labor primordial del periodismo ético e imparcial), verá condicionada su opinión.

Decir por ejemplo que “Si hay algo que la electroestimulación de ningún modo hace es precisamente eso, reducir la grasa y celulitis”, es tirar por tierra e IGNORAR algunos de los estudios mencionados y más concretamente los trabajos del nombrado Dr. Dr. Ángel Gutiérrez y sus investigaciones en el tándem EMS-EPOC.

La afirmación de Lucas Leal (gran amigo y profesional), Director de Protainingcenter: “En un estudio podemos demostrar casi todo lo que queramos. Hay que ser muy cauto en su lectura e interpretaciones y, sobre todo, ser profesionales y honestos a la hora de realizarlos” y también las comentadas de Azael J. Herrero sobre los estudios científicos, son absolutamente ciertas, es por ello que nuevamente sería muy positivo hacer un ejercicio de imparcialidad, rigor, cautela y humildad, puesto que con “tantas pinzas” debemos acoger los estudios positivos, como los negativos. De esta forma daría tiempo a que profesionales como yo, por ejemplo, y otros muchos, tuviéramos tiempo a concluir estudios, exponer experiencias y compartir información sin que los medios de comunicación y algunos profesionales pongan el grito en el cielo al descubrir por primera vez la palabra mágica de la rabdomiliosis e inunden las redes cuando todavía estamos en fase de experimentación y evaluación.

Dicho esto, la experiencia actual, (por lo menos en mi caso) y tras aplicar el sistema en diferentes programas de actividad física y también el programas postoperatorios clínicos es más que positiva. Los que me conocen saben que me baso en resultados y en ciencia antes que en experiencias, pero en última instancia solo me queda creer en algunos estudios y por supuesto en los míos propios, por lo que MI experiencia personal puede ser interesante -por lo menos-, para aquellos que creen en mi criterio.

EVIDENTEMENTE que el marketing de las diferentes marcas es el que primero se distancia de este rigor científico que nombro. Esa es una guerra interna del sector fitness en su ansia comercial por vender promesas, pero no ocurre solo con la EMS sino con toda la actividad física en general. De otra forma no se explica que disponiendo de una estructura deportiva que cuadruplica la de hace veinte años atrás, el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión e incluso los accidentes cerebro-vasculares (todas ellas patologías asociadas al sedentarismo) no hayan dejado de aumentar e incluso que se hayan multiplicado por dos.


Luis Perea
Coordinador de Programas de Actividad Física
Coordinador Unidad de Postoperatorios
Clínica Planas - Barcelona

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3 comentarios:

  1. ¡Gracias! Gracias por arrojar luz en un tema que está generando tanto controversia. Como bien dices la formación es la clave y las manos que manejan la máquina deben saberlo. Espero que poco a poco vayamos teniendo más claro qué debemos hacer para cuidar la salud de los usuarios.

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