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Circulamos con nuestro coche… no tiene ni dos
años, y nos ha costado una fortuna. Funciona maravillosamente. Ya era hora que
pudiera comprarme un coche nuevo -te dices a ti mismo- y este es nuevo, es
potente, es cómodo y es tuyo. Este flamante coche tiene varias particularidades
que te encantan: por un lado tiene un panel todo lleno de lucecitas de colores,
navegador con luz de fondo azul y un sinfín de extras de seguridad activa y
pasiva: airbags laterales, delanteros, traseros, barras de seguridad… incluso
te avisa con un sonido acústico cuando te sales involuntariamente del carril.
Realmente se trata de un coche seguro y debe serlo, porque no habrías pagado
tanto dinero por el. De esta manera convenciste a tu mujer: